Recorrer, no listar
En vez de una galería, un recorrido. El visitante entra por el recibidor y camina hasta el fondo del piso sin pulsar nada. Ver un espacio entero y continuo comunica un acabado que veinte fotos sueltas no comunican.
Cómo se resolvió la web de una empresa de reformas convirtiéndola en un recorrido continuo por una obra terminada, para que la calidad del acabado se pudiera ver antes de firmar el presupuesto.
Caso de estudio Web · Reformas integrales
Una empresa de reformas de Barcelona que no conseguía que le pagaran lo que valía su trabajo. La web no era el problema. Era el síntoma.

Una reforma integral se vende antes de existir. El cliente firma sobre planos, muestras de material y la palabra del constructor, y hasta el final no sabe qué ha comprado. Eso empuja la decisión hacia el precio: si dos presupuestos prometen lo mismo y ninguno se puede ver, gana el barato.
4 Metros tenía buen trabajo terminado y una web que lo enseñaba como cualquier otra: una rejilla de fotos y un formulario. Nada distinguía su acabado del de su competencia.

Ninguna es una decisión de estilo. Las tres salen del mismo razonamiento: si el problema es que la calidad no se ve, la web tiene que hacerla ver.
En vez de una galería, un recorrido. El visitante entra por el recibidor y camina hasta el fondo del piso sin pulsar nada. Ver un espacio entero y continuo comunica un acabado que veinte fotos sueltas no comunican.
Cada estancia se construye mientras la cámara avanza y la última pieza asienta justo cuando el plano se detiene. Es el argumento de venta convertido en imagen: enseñar la obra terminada antes de empezarla.
El recorrido son 1.591 imágenes dibujadas sobre un lienzo, no un vídeo reproduciéndose. El scroll es el cabezal: el visitante marca el ritmo, avanza y retrocede sin tirones. Con un elemento de vídeo esto se ve a saltos, y un salto arruina justamente la sensación de acabado que buscábamos.


Un recorrido continuo no admite costuras. Cada clip se ancla entre dos imágenes fijas, de modo que el último fotograma de uno es el primero del siguiente: así el empalme es invisible sin trucos de montaje. Los giros se parten en tramos cortos, porque en un giro largo la habitación se reconstruye sola a mitad del plano.
Y hay una regla que no se salta: todo lo que la web afirma tiene que poder señalarse en pantalla. Si el texto habla de una mesa para ocho, esa mesa se ve. Antes de entregar recorrimos la web entera leyendo cada frase junto a su imagen.

Un sitio de una sola página que se recorre entero, con cinco páginas de servicio detrás y todo el texto en HTML indexable aunque el JavaScript no cargue. No hay dependencias externas: funciona con doble clic desde una carpeta.